Jesús no llama a sus seguidores a ser meros espectadores. Así como el Padre envió a Jesús al mundo, Él nos envía a nosotros, con el poder de su Espíritu, para unirnos a su misión del Jubileo.
Considera el Foro Romano. Era el centro de todo lo que «el mundo» representaba. Había templos paganos, mercados concurridos, tribunales judiciales y se glorificaba el imperio. Todo parecía firme e inquebrantable. Sin embargo, partiendo de esos primeros doce discípulos, el evangelio se extendió y cambió todo de maneras que nadie podría haberse imaginado.
Mira este clip de la serie The Chosen, que destaca un momento clave basado en Mateo 10.
«Vayan y anúncienles que el reino del cielo está cerca. Sanen a los enfermos, resuciten a los muertos, curen a los que tienen lepra y expulsen a los demonios. ¡Den tan gratuitamente como han recibido!». Mateo 10:7-8