Buenas noches

La Basílica de Santa María la Mayor

Mediante Jesús, Dios extiende a todos su invitación a una vida redimida. Pero queda en cada uno de nosotros decir «sí» a esa invitación. Debes decidir creer en las palabras llenas de gracia que Dios te habla.

El Panteón

¿Sabías que todos hemos nacido para adorar? Está en nuestro ADN buscar algo más grande que nosotros. Sin embargo, aquí está la trampa: el pecado puede engañarnos para adorar cosas que realmente no valen la pena.

El Foro Romano

Jesús no llama a sus seguidores a ser meros espectadores. Así como el Padre envió a Jesús al mundo, Él nos envía a nosotros, con el poder de su Espíritu, para unirnos a su misión del Jubileo.

La Cárcel Mamertina

La libertad es una de esas ideas elevadas que pueden ser difíciles de definir. ¿Acaso unas rejas o unas cadenas pueden hacer que una persona esté cautiva? ¿Pueden la riqueza y el privilegio liberar de verdad a alguien?

El Coliseo

Aceptémoslo: el mundo está lleno de injusticia y de violencia. ¿Cómo reaccionas habitualmente a esto? Algunas personas lo dejan pasar de largo, intentando ignorarlo, mientras que otras se sienten abrumadas y, simplemente, se repliegan sobre sí mismas.

La Basílica de San Pedro

Antes de convertirse en San Pedro, él era simplemente Simón, un pescador como tantos otros de Galilea. El viaje de Simón hasta convertirse en Pedro, la roca, no tuvo nada de fácil.

Los Museos Vaticanos

Los Museos Vaticanos están llenos de algunas de las obras de arte más increíbles del mundo. Las pinturas, las esculturas, la arquitectura… cada obra refleja la pasión y la creatividad del artista, a la vez que apunta al creador definitivo, Dios.

La Basílica de San Pablo Extramuros

La Palabra de Dios es viva y poderosa, como una semilla que puede crecer hasta convertirse en algo maravilloso si cae en el sitio correcto. Si dejas que la Palabra penetre y se arraigue en tu corazón, no te asombres cuando comiences a ver que ocurren cambios reales dentro de ti.

La Archibasílica de San Juan de Letrán

La Archibasílica de San Juan de Letrán está dedicada a Cristo en honor a dos santos: San Juan Evangelista y San Juan Bautista.

La Capilla Sixtina

La pared del altar de la Capilla Sixtina está totalmente cubierta por El Juicio Final, la obra maestra de Miguel Ángel, que representa la segunda venida de Cristo.

Buenos días

Día
1
Día
2
Día
3
Día
4
Día
5
Día
6
Día
7

Hoy es un gran día para experimentar el perdón de Dios.

PENSAMIENTO

Dios no está enfadado contigo.

«El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y está lleno de amor inagotable.
No nos reprenderá todo el tiempo
ni seguirá enojado para siempre.
No nos castiga por todos nuestros pecados;
no nos trata con la severidad que merecemos.
Pues su amor inagotable hacia los que le temen
es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra.
Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente».
Salmos 103:8-12

ACCIÓN

Toma un momento para reflexionar en la misericordia infinita de Dios. Reza y pídele a Dios que te ayude a aceptar su perdón por completo y que te dé la fortaleza para extender esa misericordia a otros en el día de hoy.

Dios desea compartir su perdón con el mundo… y quiere hacerlo a través de ti. Aquí tienes algunos pensamientos sobre los cuales meditar al comenzar tu día.

PENSAMIENTO

Dios quiere que perdonemos de la misma manera que Él nos ha perdonado. Perdonar es difícil, pero es necesario para sanar nuestra alma.

«Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados». —San Mateo 6:14-15

ACCIÓN

Comienza poco a poco. Perdona hoy alguna ofensa pequeña de forma rápida. Hazlo sin esperar que la persona que te ofendió reconozca lo que hizo.

Aquí tienes un pensamiento acerca de la distancia que existe entre Dios y tú.

PENSAMIENTO

Dios no está lejos. Simplemente debes buscarlo.

«¡Oh Señor, eres tan bueno; estás tan dispuesto a perdonar, tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!» —Salmos 86:5

ACCIÓN

Llama a Dios. Búscalo en tu viaje, no solo por las calles de Roma, sino también en tu propia vida. Él se revelará a ti.

Aquí tienes un pensamiento sobre el balance de cuentas de Dios.

PENSAMIENTO

Con Dios, no se deben saldar cuentas ni alcanzar marcas. El perdón de Dios está disponible para todos.

«Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados,
¿quién, oh Señor, podría sobrevivir?
Pero tú ofreces perdón,
para que aprendamos a temerte». —Salmos 130:3-4

ACCIÓN

Antes de salir, anota algo que pensabas que Dios tenía contra ti. Cuando llegues a tu destino, rompe el folio y agradécele a Dios por su perdón en Cristo.

¡Dios desea estar contigo!

PENSAMIENTO

Solo necesitas pedirle a Dios que te perdone, y Él lo hará.

«[…] pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad». —1 San Juan 1:9

ACCIÓN

Confiesa hoy a Dios tu pecado y siente su perdón.

Aquí tienes un pensamiento acerca de tu respuesta al perdón de Dios.

PENSAMIENTO

El perdón viene acompañado de una responsabilidad.

«Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo». —Efesios 4:32

ACCIÓN

Hoy estarás rodeado de mucha gente. Practica el «perdón de pequeñas ofensas» cada vez que experimentes alguna ofensa leve.

Aquí tienes un pensamiento acerca del valor que tienes para Dios.

PENSAMIENTO

Tu perdón implicó un coste.

«Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados». —Efesios 1:7

ACCIÓN

Reflexiona sobre el valor que tienes para Dios. Él pagó un precio muy alto para asegurarte el perdón.

¿A dónde vamos ahora?

Recientemente visitado

Loading...

Mapa proporcionado por Leaflet © OpenStreetMap contributors, © CARTO

Devociones Pasadas

Día 7

Aquí tienes un pensamiento acerca del valor que tienes para Dios.

PENSAMIENTO

Tu perdón implicó un coste.

«Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de su Hijo y perdonó nuestros pecados». —Efesios 1:7

ACCIÓN

Reflexiona sobre el valor que tienes para Dios. Él pagó un precio muy alto para asegurarte el perdón.

Día 6

Aquí tienes un pensamiento acerca de tu respuesta al perdón de Dios.

PENSAMIENTO

El perdón viene acompañado de una responsabilidad.

«Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo». —Efesios 4:32

ACCIÓN

Hoy estarás rodeado de mucha gente. Practica el «perdón de pequeñas ofensas» cada vez que experimentes alguna ofensa leve.

Día 5

¡Dios desea estar contigo!

PENSAMIENTO

Solo necesitas pedirle a Dios que te perdone, y Él lo hará.

«[…] pero si confesamos nuestros pecados a Dios, él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad». —1 San Juan 1:9

ACCIÓN

Confiesa hoy a Dios tu pecado y siente su perdón.

Día 4

Aquí tienes un pensamiento sobre el balance de cuentas de Dios.

PENSAMIENTO

Con Dios, no se deben saldar cuentas ni alcanzar marcas. El perdón de Dios está disponible para todos.

«Señor, si llevaras un registro de nuestros pecados,
¿quién, oh Señor, podría sobrevivir?
Pero tú ofreces perdón,
para que aprendamos a temerte». —Salmos 130:3-4

ACCIÓN

Antes de salir, anota algo que pensabas que Dios tenía contra ti. Cuando llegues a tu destino, rompe el folio y agradécele a Dios por su perdón en Cristo.

Día 3

Aquí tienes un pensamiento acerca de la distancia que existe entre Dios y tú.

PENSAMIENTO

Dios no está lejos. Simplemente debes buscarlo.

«¡Oh Señor, eres tan bueno; estás tan dispuesto a perdonar, tan lleno de amor inagotable para los que piden tu ayuda!» —Salmos 86:5

ACCIÓN

Llama a Dios. Búscalo en tu viaje, no solo por las calles de Roma, sino también en tu propia vida. Él se revelará a ti.

Día 2

Dios desea compartir su perdón con el mundo… y quiere hacerlo a través de ti. Aquí tienes algunos pensamientos sobre los cuales meditar al comenzar tu día.

PENSAMIENTO

Dios quiere que perdonemos de la misma manera que Él nos ha perdonado. Perdonar es difícil, pero es necesario para sanar nuestra alma.

«Si perdonas a los que pecan contra ti, tu Padre celestial te perdonará a ti; pero si te niegas a perdonar a los demás, tu Padre no perdonará tus pecados». —San Mateo 6:14-15

ACCIÓN

Comienza poco a poco. Perdona hoy alguna ofensa pequeña de forma rápida. Hazlo sin esperar que la persona que te ofendió reconozca lo que hizo.

Día 1

Hoy es un gran día para experimentar el perdón de Dios.

PENSAMIENTO

Dios no está enfadado contigo.

«El Señor es compasivo y misericordioso,
lento para enojarse y está lleno de amor inagotable.
No nos reprenderá todo el tiempo
ni seguirá enojado para siempre.
No nos castiga por todos nuestros pecados;
no nos trata con la severidad que merecemos.
Pues su amor inagotable hacia los que le temen
es tan inmenso como la altura de los cielos sobre la tierra.
Llevó nuestros pecados tan lejos de nosotros como está el oriente del occidente».
Salmos 103:8-12

ACCIÓN

Toma un momento para reflexionar en la misericordia infinita de Dios. Reza y pídele a Dios que te ayude a aceptar su perdón por completo y que te dé la fortaleza para extender esa misericordia a otros en el día de hoy.